Hola,
Quiero por medio de esta carta, haceros participes de mis pensamientos cuando estoy en Costa Ballena en invierno.
Somos una familia de Madrid, que desde hace 8 años, tenemos nuestra segunda residencia en esta "perfecta" urbanización.
Cuando compramos en el 2001 nuestra casa aquí, pusimos, a parte de nuestro dinero, nuestras ilusiones en esta Urbanización que nos pareció preciosa, limpia, ordenada, con un urbanismo digno de poder darle el titulo de una de las mejores de estas costas, pero no caímos en el enfoque que sus creadores quisieron darle, un Resort, única y exclusivamente de verano. Cuando llega esta estación del año, esto se pone tan a tope que es imposible, la playa atestada, restaurantes repletos, aparcar en cualquier calle, para que contar..... etc.etc..
Sres. es una auténtica lástima, ésto que podria ser un lugar idilico para vivir, a mi gusto todo el año, se ha convertido en invierno en un "plató de cine" sin vida... y últimamente bastante dejado y sucio.
Tanto mi marido como yo, estamos recién jubilados, y pasamos buena parte del invierno aquí, pero creo que por poco tiempo, pues cada día estamos mas convencidos de que esto es sólo para el verano.
Durante el dia, cuando sales a la calle, no te encuentras a nadie, paseas solo, no ves ni un alma, y no digamos cuando llega la noche, de verdad, da auténtico miedo, pues parte del Resort está completamente a oscuras.
A la hora de hacer las compras, menos mal, que Mercadona apostó por Costa Ballena, pues a parte de esto, no hay nada abierto...o casi nada. Los comercios funcionan durante el verano y cuando llega Octubre dan el cerrojazo y alquilan o venden sus locales, si quieres tomar un sencillo café, tienes que irte a los pueblos cercanos. Yo entiendo que esto es como la pescadilla que se muerde la cola, como no hay gente, los comercios cierran, y al estar cerrados la gente no viene.
Para que vamos ha hablar de los servicios con los que contamos actualmente, ni centro de salud, ni farmacia, ni colegio, un transporte público tan escaso que es prácticamente inexistente, es decir, que para cualquier cosa tienes necesidad de coger tu coche, y yo me digo, cuando mi marido y yo, contemos con unos cuantos años mas, que quizás ya no queramos o no podamos conducir, pues no podremos venir, así que, en vista de todo esto y comprobando que en 8 años esto no ha cambiado para nada, hemos decidido, muy a nuestro pesar, poner a la venta nuestra vivienda y comprar en algún lugar donde no solamente en verano si no también en invierno haya vida....!!!!
En fin, se que esto posiblemente a pocos o muy pocos de Uds. les importe pero quise compartir mis pensamientos...
Un saludo. Maria Jesus Moreno