Pero el equipo de gobierno actual apuesta por una tercera vía no sujeta a la legalidad, pretende que los propietarios sigamos financiando totalmente la conservación y el mantenimiento de Costa Ballena con nuestras aportaciones a la EUC, mientras las arcas municipales se engordan con los impuestos que pagamos aparte.
El pasado mes de septiembre de 2010 publicamos en este mismo medio un artículo de opinión titulado CRONOLOGÍA DE UN DISPARATE, que posteriormente fue reproducido en la edición especial en papel de diciembre del mismo año.
La citada crónica terminaba textualmente: A partir de aquí, a mi entender, el actual Gobierno Local de Rota se ha metido en un berenjenal difícil de explicar a los ciudadanos, ha tomado una decisión en solitario que de llevarse a cabo tendrá un coste considerable para las arcas municipales. Por otra parte, la autoridad de los dirigentes locales no está por encima de la Ley y de hacerse efectiva la pretendida disolución de la EUC de Costa Ballena, habrá de realizarse de acuerdo a la legalidad vigente.
En definitiva, la racionalidad y cordura nos obliga a negociar y dialogar, obviando posturas enrocadas difíciles de explicar y fuera de toda lógica intelectual razonable.
Veamos, la Asamblea General de la EUC celebrada el pasado mes de junio de 2010, instó al Consejo Rector a dialogar con el Gobierno Local por todos los medios legales a su alcance.
Pues bien, se ha intentado, se ha hecho lo indecible, solicitudes verbales personales, por vía de terceros y por innumerables escritos, con el resultado de la callada por respuesta. Todo ello con el anterior Alcalde dimitido Lorenzo Sánchez y con la actual Alcaldesa Eva Corrales. Queda claro que para dialogar es necesario la voluntad de las partes y una de ellas no está por la labor.
El equipo de gobierno, enrocado en una estrategia de confusión iniciada en tiempos del anterior Alcalde, no cesa de emitir mensajes equívocos a los ciudadanos, incluso en escritos dirigidos a la EUC donde ambiguamente hacen referencia al proceso de disolución iniciado.
Efectivamente, el pasado mes de junio de 2010, en un Pleno Municipal Extraordinario aprobaron iniciar un expediente de disolución de la EUC de Costa Ballena-Rota. Hasta aquí bien, pero dónde está el citado expediente, si realmente se hubiera iniciado habrían de remitirlo a las partes interesadas, incluyendo informe, metodología, valoración de activos, etc., como así lo contemplan los Estatutos.
Por el contrario, los dirigentes locales Lorenzo Sánchez, Jesús Corrales y últimamente Laura Castellano, continuando con la ceremonia de la confusión, insisten en que según el proceso de disolución de la EUC iniciado, ya han rescatado el Terciario, después el tampón y la electricidad, y antes de que termine esta legislatura, es decir Mayo, la cabecera de la TV, para que el nuevo equipo de gobierno salido de las urnas dé los siguientes pasos hasta su culminación definitiva.
O sea, la mentira por bandera. Los ciudadanos deberían saber, lo hemos aclarado aquí y en la prensa local de Rota, que es la EUC la que ha renunciado a la gestión de la depuradora del Terciario que le tenía encomendada la Comunidad de Regantes y que es esta última la que ha contratado con AREMSA la nueva gestión a partir del pasado mes de octubre. Respecto al tampón, al tratarse de una especie de sumidero-depósito que recoge las aguas fecales, la EUC se niega a continuar su mantenimiento porque considera no le corresponde, al estar relacionado con lo anterior. En cuanto a la electricidad, desde la recepción del complejo por parte del Ayuntamiento, la factura del consumo ha corrido a cargo de éste, no así del mantenimiento que lo viene soportando la EUC, igual que el resto. Cosa inaudita por otra parte, dado que una vez concedido licencias urbanísticas de primera ocupación correspondiente al 60% del aprovechamiento total, automáticamente es el Ayuntamiento quien debe hacerse cargo de todo el mantenimiento y conservación de Costa Ballena, salvo que de común acuerdo se prorrogue y ese caso no se ha dado. Es decir, soportamos una situación alegal desde hace ya varios años al no existir un convenio entre las partes que lo regule. Referente a la TV, mientras la EUC exista es a ésta a quien corresponde su mantenimiento y custodia.
Esta es la realidad, de rescate nada, es confundir a los ciudadanos prolongando una situación provechosa para las arcas municipales y gravosa para los que pagamos doblemente.
Para solucionar legalmente el problema existen dos vías, ambas contempladas en el convenio suscrito entre las partes y en los Estatutos de la EUC, los dos aprobados por unanimidad en el Pleno Municipal celebrado el 31 de julio de 1997. La primera consiste en hacer efectiva la disolución de la EUC, asumiendo el Ayuntamiento sus obligaciones automáticamente y dejando los propietarios de abonar cuota alguna. La segunda vía es suscribir un nuevo convenio con el Ayuntamiento que contemple el alcance de la conservación y el mantenimiento por cada parte, siguiendo aportando los propietarios sus cuotas respectivas. Esta solución es la que venimos proponiendo desde hace años, es decir, más implicación del Ayuntamiento en la financiación del mantenimiento de Costa Ballena, con un coste mucho menor para éste que la anterior propuesta.
Pero el equipo de gobierno actual apuesta por una tercera vía no sujeta a la legalidad, pretende que los propietarios sigamos financiando totalmente la conservación y el mantenimiento de Costa Ballena con nuestras aportaciones a la EUC, mientras las arcas municipales se engordan con los impuestos que pagamos aparte. Esta situación se viene prolongando en el tiempo y para mantenerla han recurrido y recurren a todos los subterfugios necesarios a que nos tienen acostumbrados algunos de estos políticos.
Hasta cuándo soportaremos esta situación. El fichaje de los excolaboradores de la EUC por parte del Ayuntamiento nos hace pensar en la pretensión de alargar el asunto hasta las elecciones locales, después, en función de los resultados, el gobierno local salido de las urnas decidirá si hace efectivo la disolución de la EUC o por el contrario entra en una dinámica de negociación con ésta. No obstante, es poco probable lo de la negociación, mucho han dicho y arriesgado.
No asumen una EUC que gestione sus propios presupuestos y nombre libremente a sus miembros – aunque así esté estipulado legalmente - sin que ellos controlen como lo venían haciendo hasta diciembre de dos mil nueve. Consideran que es ceder una parcela de poder que les corresponde, no entienden la cultura de la cooperación y el diálogo en beneficio de todos, es el ordeno y mando cueste lo que cueste.
Se les ha dicho por activa y por pasiva que no pretendemos una Costa Ballena independiente, ni que el Consejo quiera hacer política de partido, pero al parecer son las testosteronas de algunos las que se imponen en detrimento del bien general, aunque se les llene la boca invocando lo contrario.
Es lo que tenemos, después se quejan de que los ciudadanos consideren a los políticos como uno de los problemas más importantes que tenemos.
JOSÉ MORENO ROMERO